La película de Cherien Dabis, reconocida en festivales como Sevilla y Sídney y seleccionada para la shortlist de los Oscar, recorre tres generaciones de una familia palestina y reflexiona sobre identidad, desarraigo y memoria

Hay películas que cuentan una historia y películas que, además, se convierten en una forma de preservar una memoria. Este domingo 4 de octubre, a las 20.00 horas, en el Teatro Olimpia, la Muestra de Cine Realizado por Mujeres de Huesca proyectará Todo lo que fuimos (All That’s Left of You), el último largometraje de la cineasta palestino-estadounidense Cherien Dabis.

La incorporación de esta película a la programación responde a una voluntad expresa de la Muestra: que Palestina esté presente en esta edición y que el cine contribuya a mantener viva la memoria de quienes están viviendo un genocidio.

En un momento en el que la realidad palestina ocupa diariamente la actualidad, la Muestra ha querido acercarse a ella desde el cine y, concretamente, desde una historia familiar. Todo lo que fuimos recorre tres generaciones de una familia palestina, entre 1948 y el presente, y sitúa en el centro cuestiones como la identidad, la pertenencia, la migración, el desarraigo y la transmisión de la memoria.

La película comienza cuando, durante una protesta en Cisjordania, un adolescente palestino se ve implicado en un conflicto que cambiará el rumbo de su familia. A partir de ese momento, su madre reconstruye la historia familiar y las experiencias de varias generaciones, revelando cómo los acontecimientos políticos atraviesan también la vida íntima, los vínculos familiares y la identidad.

Es precisamente esta mirada hacia la memoria como forma de resistencia frente al olvido uno de los motivos por los que la Muestra ha querido programar la película. El cine permite conservar historias, rostros y experiencias que corren el riesgo de desaparecer y trasladarlas a nuevas generaciones.

“No queríamos que nuestra programación pasara por alto la realidad que está viviendo el pueblo palestino. Ante una tragedia de esta magnitud, creemos que también es necesario recordar, nombrar y preservar la memoria de quienes la están sufriendo, para que sus vidas, su historia y su identidad no queden borradas. Y ahí el cine tiene un papel fundamental: puede convertirse en una forma de resistencia frente al olvido y en una herramienta para conservar y transmitir la memoria de un pueblo.”

Una película que ha recorrido los grandes festivales

Más allá de su dimensión temática, Todo lo que fuimos llega a Huesca avalada por una importante trayectoria internacional. La película obtuvo el Premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cine Europeo de Sevilla 2025 y el Silver Yusr en el Red Sea International Film Festival. También recibió el Premio del Público a la Mejor Película Internacional en el Festival de Sídney. 

La película fue además seleccionada por Jordania para competir por el Oscar a la Mejor Película Internacional y llegó a la shortlist de la categoría en los Oscar 2026. También fue nominada a los Independent Spirit Awards en la categoría de Mejor Película Internacional. 

El propio Festival de Sevilla destacó que la película gira en torno a una saga familiar palestina de tres generaciones y aborda la Nakba, la ocupación y las consecuencias del desarraigo, mientras que la producción tuvo que trasladarse debido a la guerra de Gaza. 

Cherien Dabis: una cineasta entre dos mundos

Nacida en Omaha en 1976 en una familia palestina, Cherien Dabis es directora, guionista, productora y actriz. Formada en la Universidad de Columbia, comenzó realizando cortometrajes antes de trabajar como guionista y coproductora de la serie The L Word.

Su debut en el largometraje, Amreeka (2009), se estrenó en Sundance y recibió el Premio FIPRESCI en la Quincena de Realizadores de Cannes. Posteriormente dirigió May in the Summer (2013), estrenada en Sundance y presentada también en Venecia.

Con Todo lo que fuimos, Dabis vuelve a abordar algunos de los temas que atraviesan su filmografía: la identidad, la migración, la pertenencia, la memoria y las relaciones entre las culturas árabe y occidental. El Festival de Sevilla señala además que la película tuvo que trasladar su rodaje debido a la guerra en Gaza, convirtiendo las circunstancias de su propia producción en parte del contexto de una obra profundamente vinculada a la historia palestina. 

Una invitación a mirar y recordar

Con esta proyección, la Muestra propone cerrar la jornada del domingo con una película que invita a mirar más allá de la actualidad inmediata y acercarse a la historia y la memoria de una familia, a través de una cineasta que convierte la experiencia palestina en un relato cinematográfico íntimo y generacional.

Porque, como plantea la propia película, la memoria no pertenece únicamente al pasado: también determina quiénes somos y qué historias permanecen.